Tejiendo redes entre equipos de Alumni Solidario

“Martes frío de enero; diez de la noche. Acabamos de finalizar las comilonas de Navidad y ya tenemos otra cena. Sin embargo, a pesar de la pereza inicial, sé que esta cena es mucho más que una cena. No sé en cuántos casos se ha dado: quiero pensar que no somos los primeros, aunque algo me dice que hay mucho de innovador en este encuentro.” 

Jordi Sahís, uno de los líderes de los voluntarios que trabaja este año para la Fundació Filles de la Caritat y con el que compartí equipo el año anterior en el proyecto para ASSÍS, me escribía con tres semanas de antelación para montar esta cena con su equipo actual y mi equipo de hace ya cuatro ediciones, con el que también trabajamos para la Fundació Filles de la Caritat. El objetivo del encuentro era doble: trasladar know-how y conocernos entre todos.

“Tendremos que quedar tarde, porque nosotros tenemos reunión a las siete y creo que hasta las diez no podremos llegar”, me dice. Lo entiendo y mi equipo también; sabemos que coordinar agendas es complicado y, aún así, conseguimos reunir a la mitad del equipo para realizar este traspaso de percepciones, más allá de lo que quedó plasmado en el documento.

Más allá de las fabulosas pizzas que cenamos, la cena tuvo un sabor especial a ilusión, a entusiasmo, a agradecimiento y a frutos. 

Algunos frutos del trabajo que hicimos, al conocer que nuestras recomendaciones prioritarias del plan de comunicación ya se han ejecutado en la Fundació. 

Agradecimiento del equipo actual por nuestra predisposición a compartir un buen rato y echarles un cable con su proyecto, darles algunas pistas de cómo lo hicimos, ya que el tiempo ha demostrado que algo funcionó. 

Entusiasmo de todos en que Filles de la Caritat siga este proceso que empezó hace cuatro años de la mano de Alumni Solidari para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. 

Y, finalmente, ilusión por ver que dos equipos distintos, en los que incluso hubo algún reencuentro de promoción, no solo han compartido entidad de proyecto y pizzas un frío martes de enero, sino también las ganas de acercarse a una realidad social compleja que nos interpela a mejorar la sociedad en la que vivimos. Cada vez somos más, aunque sigamos siendo insuficientes.

Oriol Martínez (Lic&MBA 12)